Tomar pedidos con el celular
El vendedor arma el pedido en el salón con el teléfono y lo manda a la oficina, que es la que factura. Lo que se guarda es una factura en borrador: no descuenta stock ni toca la caja.
El vendedor recorre el salón —o la zona— con el teléfono y va armando el pedido de cada cliente. Lo que se guarda es una FACTURA EN BORRADOR: no descuenta stock, no toma número de comprobante y no toca la caja. Eso pasa después, cuando en la oficina la facturan.
La pantalla: el catálogo adelante y el pedido en su hoja
La pantalla tiene DOS partes. Adelante está lo que usás todo el tiempo: el cliente, el total, el buscador y los rubros. Y atrás está LA HOJA DEL PEDIDO, que se abre con el botón de la derecha del nombre del cliente —el del icono de hoja— y trae todo lo demás: los renglones cargados, la condición de pago, qué cobrar en el reparto, el descuento, las observaciones y los botones para terminar.
El botón de la hoja
- Dónde está
- A la derecha del nombre del cliente, en la misma fila.
- El numerito
- Cuántos RENGLONES tenés cargados (no cuántas unidades). Aparece con el primero y es tu señal de que el producto entró: mientras cargás, la lista no está a la vista.
- Cómo se cierra
- Con «Seguir cargando», tocando afuera de la hoja, o con el botón ATRÁS del teléfono. El atrás NO te saca del pedido: cierra la hoja y te deja donde estabas, incluso en el rubro que estabas mirando.
SI TENÉS UN PEDIDO A MEDIO CARGAR, CUALQUIER SALIDA PREGUNTA ANTES. El atrás del teléfono, el menú, Mis pedidos, Mis clientes, Cobrar, Mi cuenta o Cerrar sesión: en vez de irse, aparece «¿Salir del pedido?» con el cliente, cuántos artículos llevás y el total, y tres botones:
La pregunta antes de salir
- Guardar borrador
- Guarda el pedido como si tocaras GUARDAR y recién ahí sale, a donde ibas. Lo encontrás después en Mis pedidos, para seguirlo, mandarlo o eliminarlo desde ahí.
- Seguir editando
- No pasa nada: te quedás en el pedido como estaba. Es también lo que pasa si cerrás la pregunta sin elegir, o si volvés a tocar atrás con la pregunta abierta.
- Descartar pedido
- Tira lo cargado y sale a donde ibas. No queda en el teléfono ni te lo vuelve a ofrecer la próxima vez.
El cliente se elige primero
De él dependen la lista de precios y el descuento, o sea el precio de CADA renglón. Arranca en CONSUMIDOR FINAL, que es el caso de la mayoría. Si se cambia a mitad del pedido, los precios se recalculan y la pantalla lo avisa con los dos totales — el de antes y el de ahora — para que la diferencia no sea una sorpresa.
Si el cliente no está cargado se da de alta desde el mismo teléfono, con NOMBRE, DOCUMENTO, TELÉFONO, DIRECCIÓN y LOCALIDAD. No hace falta salir de la pantalla ni llamar a la oficina.
La localidad se escribe y se elige de una lista que ya trae la provincia pegada: escribís «ELDO» y te ofrece ELDORADO - MISIONES. Hay que TOCARLA de la lista — escribirla y no elegirla no alcanza, y la pantalla te lo dice, porque lo que se guarda es la localidad del catálogo y no lo que quedó tipeado. Dejarla vacía es una respuesta válida.
Cuánto le podés fiar
Apenas elegís un cliente que tiene LÍMITE DE CRÉDITO cargado, abajo del nombre aparece un renglón que dice cuánto le queda disponible. Se ve ANTES de cargar el primer producto, que es cuando sirve: estás parado enfrente y todavía podés decirle que hay un tope.
Qué dice ese renglón
Con el pedido VACÍO nunca se traba el botón, aunque el cliente ya esté excedido: ahí lo que el botón hace es «NO COMPRÓ, ME VOY», que cierra la visita sin guardar ningún pedido, y eso tenés que poder registrarlo igual.
Adentro de la hoja del pedido, arriba de todo, está la CONDICIÓN DE PAGO: contado, cuenta corriente a treinta días. Viene puesta la del cliente y se cambia tocándola, sólo para este pedido. Es lo que define cuándo vence la factura, y sale impresa en el comprobante y en la boleta que lleva el repartidor.
Qué cobrar en el reparto
Abajo de la condición de pago, en la misma hoja, hay un segundo desplegable: QUÉ COBRAR EN EL REPARTO. Es la instrucción que le va a llegar al chofer sobre ESTA puerta, y la elegís vos que estás parado enfrente del cliente.
Las cinco opciones
- No cobrar
- El chofer entrega y no pide nada: queda todo en la cuenta corriente.
- Sólo el pedido de hoy
- Le pide lo que vale ESTE pedido y nada más, aunque el cliente deba de antes.
- Sólo lo anterior
- Al revés: le cobra lo viejo y deja el pedido de hoy en la cuenta.
- Todo lo que debe
- El saldo entero, este pedido incluido.
- Lo que pueda pagar
- Sin monto fijo: el chofer pide lo que el cliente pueda y se imputa a los comprobantes más viejos primero.
Quien arma la hoja de ruta ve tu elección ya puesta y puede cambiarla: él mira la deuda de todo el padrón y decide sobre el camión entero. Funciona sin señal, como el resto: las cinco opciones vienen con la pantalla y no dependen de ninguna sincronización.
Abajo de todo eso está OBSERVACIONES. Tocalo y se abre un recuadro para escribir lo que haga falta que sepan la oficina y el que entrega: «no recibe después de las 13», «tocar el timbre de al lado», «avisar antes de ir». Guardás y el botón pasa a mostrar lo escrito, así que lo ves sin volver a abrirlo.
Las observaciones del pedido
- Dónde termina
- En la FACTURA que la oficina emite desde este pedido. No es una nota privada tuya: la lee quien factura y sale impresa en el comprobante.
- Cuánto entra
- 255 caracteres. El campo no te deja escribir más, así que lo que ves en la pantalla es lo que va a quedar guardado.
- Cómo se borra
- Abrís el recuadro, dejás el campo vacío y guardás. El botón vuelve a decir "+ Observaciones".
- Si cerrás sin guardar
- No se guarda nada y queda lo que había. El botón «Cerrar» descarta y el botón «Guardar» aplica, igual que en el recuadro del descuento.
En MIS PEDIDOS, la observación aparece abajo del cliente en la tarjeta de cada pedido, así que podés repasar lo que anotaste antes de mandarlo.
Cargar los renglones
- Escribí dos letras del producto en el buscador. Los que coinciden aparecen en el lugar de los rubros, ordenados por NOMBRE (no por código), con el mismo renglón que los productos de un rubro: tocá el que querés. Aparecen TODOS los que coinciden: si son muchos, se van mostrando de a tandas a medida que bajás, y al final de cada tanda un renglón dice cuántos hay en total («Mostrando 60 de 130 · ver más»).
- Si viene en UNIDAD y en BULTO, elegí cuál: arriba del campo de cantidad aparecen los dos con su precio, y el que está marcado es el que se va a cargar.
- Poné la cantidad. Los que se venden por kilo o por metro aceptan decimales; los que se venden por unidad, no.
- Agregar. El renglón entra abajo y el total de arriba se actualiza.
Buscar por rubro
Abajo del buscador está la lista de RUBROS, con cuántos productos tiene cada uno, y ocupa el resto de la pantalla. Es la otra forma de encontrar algo cuando no te acordás cómo se llama: tocás un rubro y SE DESPLIEGA debajo con sus productos, sin que los demás se vayan.
- Tocá el rubro. Se abre debajo con sus productos, ordenados por nombre, y la flechita de la derecha queda apuntando para arriba.
- Tocá el producto. Se abre el campo de cantidad, igual que cuando lo buscás por nombre.
- Poné la cantidad y Agregar. El renglón entra al pedido, el total de arriba se actualiza y SE BAJA SOLO EL TECLADO, así que la lista de rubros vuelve a quedar a la vista para elegir el siguiente. Para buscar por nombre, tocá el buscador.
- Para ir a otro rubro, tocalo y listo: el anterior se cierra solo. Nunca hay dos abiertos.
- Para cerrar el que está abierto, tocalo otra vez o usá el botón ATRÁS del teléfono.
Los productos que todavía no tienen rubro cargado se juntan al final, en SIN RUBRO: no desaparecen del catálogo por no estar clasificados.
Cargar varios productos a la vez
Cuando el cliente te pide la misma cantidad de varias cosas —«dos de cada uno de estos»— no hace falta cargarlas de a una: MANTENÉ APRETADO un producto y entrás en el modo selección. Anda igual en un rubro abierto y en los resultados de una búsqueda: buscá «lavandina», marcá dos, buscá «esponja», marcá otra, y tocá OK.
- Abrí el rubro —o buscá— y mantené apretado un producto medio segundo, sin mover el dedo. Queda marcado con un tilde y abajo aparece una barra que dice cuántos van.
- Tocá los demás que querés: cada toque marca o desmarca. Mientras estás en este modo, tocar un producto NO abre su cantidad.
- Tocá OK. Se abre el campo de cantidad, que dice para cuántos productos es.
- Poné la cantidad y Agregar. Entra un renglón por cada producto marcado, todos con esa cantidad y en el orden en que los marcaste.
- Salir sin agregar nada
- CANCELAR en la barra, o el botón ATRÁS del teléfono, que cierra el rubro. Pasar a otro rubro también deja la selección: se marcan los productos de UN rubro.
- Si movés el dedo
- No se marca nada: es para que scrollear la lista apoyando el dedo sobre un producto no lo seleccione sin querer.
- Kilos y unidades mezclados
- Si entre los marcados hay alguno que se vende por unidad, la cantidad tiene que ser un número entero: «2,5» sólo se acepta cuando todos se venden por peso o por medida.
- El bulto
- Entran todos por la unidad. Si alguno iba por bulto, tocá su renglón en el pedido y corregilo ahí.
Los combos
Si el comercio armó combos, aparecen en la MISMA lista del buscador, arriba de los productos y marcados con la etiqueta COMBO. Los encontrás escribiendo el nombre del combo o el de cualquiera de sus productos: si el combo trae shampoo, escribiendo «shampoo» te sale.
- Qué muestra la fila
- El precio del combo, todo lo que trae, y cuánto se ahorra contra comprar los productos sueltos. Eso último es lo que le decís al cliente.
- Qué pasa al tocarlo
- Entran los productos del combo como renglones normales, cada uno con su cantidad y con la presentación que el combo pide — si el combo lleva el BULTO, entra el bulto. No hay un renglón «combo»: se cargan sus productos, igual que en el mostrador.
- El total de arriba
- Ya viene con la rebaja descontada, y abajo del buscador aparece un cartel verde que dice qué combo se armó y cuánto rebaja. Ése es el número que va a salir en la factura.
- Si sacás o achicás un renglón
- El combo deja de armarse y la rebaja desaparece sola: el cartel se apaga y el total vuelve a subir. Es correcto — un combo se cobra entero o no se cobra.
- Si cargás el mismo combo dos veces
- Se cuentan los dos, y el cartel lo dice con un ×2.
- Sin señal
- Funciona igual: los combos bajan con la sincronización, como los precios. Lo único que cambia es que uno que la oficina publicó hace diez minutos aparece recién en la próxima sincronización.
- Si le hacés un descuento a un renglón del combo
- Ese renglón deja de contar para el combo y la pantalla lo muestra sin la rebaja. La oficina resuelve cuál de los dos conviene al facturar, y nunca se cobra más caro por haber armado un combo.
- Unidad o bulto
- En la lista del buscador, abajo del código, aparecen TODAS las presentaciones del producto con su precio: así ves de una cuánto sale suelto y cuánto el cajón. Al elegirlo se ofrecen como botones y viene marcada la de siempre, así que si no tocás nada cargás lo de siempre. Tocando el bulto, el renglón entra con SU precio —que no es el de la unidad por doce— y la lista de abajo lo dice al lado de la cantidad.
- La presentación elegida NO se pierde
- Si cargaste un bulto, queda como bulto: al cambiar de cliente a mitad del pedido se recalcula el PRECIO en la lista nueva y el bulto sigue siendo bulto, y al reabrir el pedido para corregirlo vuelve como lo cargaste. Es lo que se factura en la oficina.
- Un producto con una sola presentación
- No se ofrece nada que elegir: se carga directo, como siempre.
- Si tu comercio carga SÓLO POR UNIDAD
- No vas a ver ningún botón de presentación, aunque el producto tenga bulto: el renglón entra siempre por la unidad. Lo decide la oficina en Configuración → Empresa, y es para el comercio donde el bulto se arma en el depósito. Un pedido viejo que ya tenía un bulto cargado lo conserva.
- Un producto dos veces
- Son DOS renglones y nunca se suman. Dos bolsas del mismo producto con pesos distintos son dos bultos distintos, y el peso viene impreso de fábrica.
- El producto que estás por agregar
- Al tocar un producto, su nombre aparece arriba del campo de cantidad, y si lo tocaste en un rubro su fila queda resaltada con una flechita. Así sabés a qué le estás poniendo la cantidad antes de apretar Agregar.
- El círculo con un número
- En la lista del buscador y en los productos del rubro, un círculo al lado del precio dice cuánto de ese producto ya está cargado en el pedido. Sale SÓLO en los que están en el pedido; si lo cargaste en varios renglones, suma las cantidades tal como las pusiste (2 bultos cuentan 2). Al sacar el renglón, el círculo se va.
- Corregir una cantidad
- Tocá el renglón. Para sacarlo, el tacho de la derecha: para BORRAR no hay deslizar ni mantener apretado, que se disparan sin querer. (Mantener apretado sí existe en los productos de un rubro, pero para marcar varios: no borra nada.)
- Si se corta la señal
- El pedido a medio cargar queda guardado en el teléfono. Al volver a abrir la pantalla se ofrece retomarlo, y los precios se revalidan.
Guardar y enviar
Qué pasa al guardar depende de cómo esté configurado el comercio, y la pantalla de "Pedido guardado" lo dice con todas las letras:
- Se envía solo
- El pedido aparece en el acto en Ventas → Facturación, listo para cobrar. Es como viene de fábrica.
- Lo envía el vendedor
- El pedido queda en tu lista de PENDIENTES DE ENVIAR y la oficina no lo ve hasta que lo mandes. Sirve para terminar de armarlo y revisarlo con el cliente enfrente.
Mis pedidos
Arriba, al lado del nombre del sistema, hay un icono de planilla: lleva a MIS PEDIDOS. Está en todas las pantallas del CELULAR, así que se entra desde donde estés y sin abrir el menú. En una computadora no aparece: los pedidos se toman y se repasan con el teléfono, y en la oficina lo que se mira es Facturación. Cada pedido muestra su cliente, cuántos renglones tiene y por cuánto es.
Desde la lista se envía de a uno, o todos juntos con el botón de abajo. Ese icono es la única puerta: arriba del punto de venta ya no hay ningún renglón que cuente lo que falta mandar, porque en una pantalla de teléfono cada renglón se lo saca al catálogo.
- Sin enviar
- El pedido ya está guardado y espera tu orden. Nadie lo va a facturar hasta que lo mandes.
- Sin enviar · todavía en el teléfono
- Lo mismo, y además falta que suba. Las dos cosas pasan solas y son distintas: el viaje al sistema lo hace el teléfono en cuanto haya señal, y a la oficina llega recién cuando vos lo mandes.
Los que ya mandaste
La pantalla tiene dos solapas: SIN ENVIAR es lo que falta mandar y ENVIADOS es el historial de lo tuyo. Ahí se ve qué pasó con cada pedido, que es la otra mitad de la pregunta: no sólo qué te falta, sino qué mandaste y en qué quedó.
ENVIADOS va ordenado por la FECHA EN QUE ARMASTE EL PEDIDO, el más nuevo arriba, y no por cuándo lo mandaste: si mandás juntos los de toda la mañana, siguen en el orden en que los tomaste. La fecha de cada tarjeta es ésa.
Las dos solapas muestran SÓLO LOS PEDIDOS DE HOY, contando el día en que armaste cada uno: uno de ayer que la oficina facturó hoy no aparece. La excepción son los que quedaron sin enviar de días anteriores, porque desde acá es el único lugar donde se mandan: no se dibujan, pero al pie de SIN ENVIAR un renglón dice cuántos son, y "Mostrarlos" los trae. Para mirar los de otro día está el tablero, con sus chips.
- Mandar uno solo
- Cada tarjeta tiene su botón con el dibujo de un AVIÓN DE PAPEL. Te pregunta antes, nombrando al cliente: una vez enviado, ese pedido ya no se toca desde el teléfono.
- Mandarlos todos
- El botón de abajo dice cuántos son. También pregunta antes.
- En la oficina
- Llegó y todavía no lo facturaron. El importe es estimado: los precios y las promociones se terminan de calcular al emitir la factura.
- Facturado
- Sale con el número del comprobante y con el importe de la factura, que es el que de verdad se le cobró al cliente.
- Facturado y después anulado
- La oficina dio de baja esa venta. Se dice aparte de "facturado" porque cambia qué decirle al cliente.
- La oficina lo descartó
- Se tiró sin facturar. Aparece igual: si desapareciera, no habría cómo saber que ese pedido existió.
Lo enviado ya es de la oficina, así que no se edita ni se elimina desde el teléfono. Y el número de arriba —lo que falta mandar— se ve en las dos solapas, porque es lo único de esa pantalla que hay que hacer hoy.
TOCAR UN PEDIDO ABRE SU DETALLE, para mirar y sin nada que escribir: lo que lleva, a qué factura pasó si ya se facturó, la observación, y SI SE LE COBRÓ — cada recibo con su medio de pago, el importe y si la oficina ya lo acreditó. Se cierra con «Cerrar» o con el botón atrás del teléfono.
Corregir un pedido antes de mandarlo
Mientras el pedido no se haya enviado se puede cambiar entero: el botón EDITAR de cada tarjeta lo abre en la misma pantalla de siempre, con sus renglones cargados. Se agrega, se saca, se corrigen cantidades y hasta se le cambia el cliente. Al guardar se reemplaza ese pedido —no sale uno nuevo— y sigue sin enviar hasta que lo mandes.
- Los precios se revisan al abrirlo
- Si cambiaron desde que lo cargaste, la pantalla lo dice con los dos totales. Y si algún producto ya no se vende, lo saca de la lista y avisa cuál era. Esto pasa CON señal: sin ella, el pedido se abre tal como lo dejaste.
- Corregirlo sin señal, y volver a corregirlo
- Se puede las veces que haga falta. Al reabrirlo vas a ver lo ÚLTIMO que corregiste —no lo que la oficina tiene—. Cada corrección reemplaza a la anterior, así que cuando vuelve la señal sube el pedido completo con todo lo que le fuiste agregando.
- Salir sin guardar
- El icono de MIS PEDIDOS de la barra de arriba te devuelve a la lista y el pedido queda como estaba. Lo que hayas cambiado y no guardaste se pierde. Y si el pedido no va más, abajo está DESCARTAR.
- Un pedido cargado por error
- Se elimina desde la misma lista, con el tacho. Como todavía no se envió, no hay nada que devolver: no movió stock ni tomó número.
- Después de enviarlo
- Ya no se toca desde el teléfono: el botón de editar desaparece. Lo que haya que corregir se corrige en la oficina, en Ventas → Facturación.
- Quién ve qué
- La lista es tuya: cada vendedor ve, edita y manda lo suyo.
Mis clientes
El icono de la barra de arriba abre TU cartera: los clientes de las zonas que atendés, los que tenés asignados y los que no tienen vendedor —ésos son de todos—. Si la oficina te habilitó «Todos los clientes», son todos. Es la agenda de la calle, y desde acá se CORRIGEN sus datos: el botón NUEVO CLIENTE da de alta uno y cada ficha tiene su CORREGIR. El cliente que das de alta nace con la lista de precios de siempre del comercio (la predeterminada, en general PÚBLICO); si le corresponde otra, se la cambian en la oficina.
La lista abre con todos y el buscador la acota por nombre, por nombre de fantasía o por documento. Cada fila muestra el nombre y, abajo, el documento y la DIRECCIÓN: es lo que te deja decidir a quién visitar y distinguir dos clientes que se llaman parecido. Tocás una fila y se abre su ficha.
Lo que dice la ficha
- La dirección
- Entera. En la lista va recortada a un renglón para que todas midan lo mismo, así que acá es donde se lee completa.
- El teléfono
- Se toca y se abre el teclado para llamar, sin copiar nada. No necesita internet: el que marca es el teléfono.
- Lo que debe
- Su saldo de cuenta corriente, y abajo los comprobantes que tiene sin pagar.
- El límite de crédito
- Cuánto le podés fiar. Si el cliente no tiene límite cargado, la ficha dice SIN LÍMITE con esas palabras — no un cero, que se leería como que no puede comprar nada.
- Movimientos
- Lo que pasó con el cliente en los ÚLTIMOS 30 DÍAS: ventas, cobros, notas de débito (intereses, ajustes, la deuda traída de otro sistema) y notas de crédito, del más nuevo al más viejo, con el número, la fecha y el importe. Son de todo el comercio: también lo que compró en el mostrador o pagó en la oficina. Lo anulado se ve tachado, y un cobro que la oficina todavía no acreditó dice A ACREDITAR. Sólo se miran: no se puede tocar nada. Los 30 días salen de la copia del teléfono, así que se ven sin señal. El chip VER TODO trae el historial entero, que está en el servidor: necesita internet, y si no hay te lo dice y te deja los 30 días.
Dónde está el local
Adentro del formulario de alta y de corrección hay un bloque que dice «Dónde está el local». De esa ubicación sale el aviso «¿Estás en LÓPEZ?» que te salta al llegar: un cliente sin ubicar no te lo va a avisar nunca.
- Estoy en la puerta de este local
- ES EL BOTÓN QUE HAY QUE USAR. Lo tocás parado en la puerta y queda marcado ahí mismo, con la precisión que te diga el GPS. Es la forma más exacta que existe, porque nadie más va a estar nunca en ese lugar.
- El marcador del mapa
- Si querés afinarlo, lo arrastrás o tocás el mapa donde va. El círculo es el radio con el que el sistema decide que llegaste.
- Todavía no se guardó
- Ni el botón ni el marcador guardan solos: se guarda con GUARDAR, junto con el resto del cliente.
- Si no lo tocás, no cambia nada
- Entrar a corregir un teléfono no le mueve la ubicación al cliente. Sólo cambia si vos la ponés.
- El renglón dice cómo está
- Sin abrir nada: «ubicado» o «sin ubicar». Los que dicen SIN UBICAR son los que conviene marcar la próxima vez que pases.
Corregir un cliente
- Qué se puede cambiar
- El nombre, el documento, el teléfono, la dirección, la localidad y DÓNDE ESTÁ EL LOCAL. Son los datos que se tienen estando en la puerta.
- Qué NO se toca
- La lista de precios, el límite de crédito, el descuento y el vendedor asignado. Eso no lo decide quien toma el pedido, y corregir un teléfono no se lo puede llevar puesto.
- El documento
- Tiene que ser un número: el sistema deduce por su largo si es DNI o CUIT. Si ese número ya es de otro cliente, la pantalla te dice DE QUIÉN en vez de un error suelto — casi siempre es la misma persona ya cargada con su otro documento. Un pasaporte se corrige desde el sistema, en Clientes.
- Los de otro vendedor
- No se editan. La lista es tu cartera, y el sistema lo vuelve a verificar al guardar.
Anda sin señal, como el resto del celular: la lista, la ficha, la dirección, el teléfono y el límite salen de la copia que el teléfono ya bajó. Lo único que cambia es el saldo, que es el de la última sincronización y la pantalla lo aclara.
Sin señal
El teléfono se lleva una COPIA para poder trabajar donde no hay cobertura: el catálogo con sus precios y su stock, y los clientes de las zonas que ese vendedor atiende, con su saldo de cuenta corriente. Se baja sola la primera vez que se entra con señal y se pone al día en cada sincronización.
EN CADA SINCRONIZACIÓN EL TELÉFONO SE QUEDA CON LOS CLIENTES QUE HOY SON TUYOS —tus zonas, tus asignados y los que no tienen vendedor—, y con ninguno más. Si en la oficina le pasan un cliente a otro vendedor —o lo cambian a una zona que no atendés—, desaparece de tu teléfono en la sincronización siguiente. Y si te asignan una zona nueva, sus clientes bajan solos. Los pedidos y los cobros que ya le cargaste no se pierden: suben igual.
LA PANTALLA QUE TENÉS ABIERTA SE ACTUALIZA SOLA cuando termina la sincronización: el catálogo por rubro, Mis clientes y Mis pedidos se redibujan con lo que acaba de bajar. No hace falta salir y volver a entrar.
Sin señal se puede ENTRAR al sistema, buscar productos, elegir clientes, ver lo que deben, guardar pedidos y corregir los que ya guardaste. Todo eso queda en el aparato y sube SOLO apenas vuelve la conexión: no hay que apretar nada ni acordarse de nada.
La lista de MIS PEDIDOS la arma el TELÉFONO y no el sistema, así que con señal y sin ella se ve exactamente lo mismo: lo último que hiciste vos. El pedido que tiene algo sin subir aparece marcado, y el que tomaste sin señal tiene su propia tarjeta, con su cliente, sus renglones y su total. Es lo que te dice que el trabajo está y no hay que rehacerlo.
Y esa tarjeta se EDITA, se ELIMINA y se ENVÍA igual que la de un pedido que ya llegó a la oficina, aunque no haya una barra de señal. Al guardar una corrección se reemplaza lo que tenía y sigue esperando su turno para subir; y al mandarlo, el pedido sale de tus pendientes en el acto — lo único que falta es el viaje, y ése lo hace solo apenas haya cobertura.
Desde una computadora esa misma lista la tenés en el TABLERO, en el bloque "Mis ventas": ahí se elige el día y se abre el detalle de cada una. Es la misma información —sale del teléfono igual— mirada desde la pantalla grande.
- Entrar
- La primera vez hace falta señal, para que el teléfono se registre. Después se desbloquea solo, aunque no haya internet.
- Lo que se ve
- Los precios, el stock y los saldos son los de la última sincronización.
- Abrir la app sin señal
- Te deja en el punto de venta y no en un cartel de error. El teléfono se acuerda de que se usa para vender desde la primera vez que abriste el POS con conexión. Si igual aparece la pantalla de SIN CONEXIÓN, abajo tenés los accesos a lo que sí funciona.
- El icono rojo de arriba
- En la barra azul, bien a la derecha, aparece un icono rojo de ANTENA TACHADA cuando te quedaste sin señal. Está en todas las pantallas y no se toca: sólo avisa. Con señal no se ve. Al lado está el de SINCRONIZAR, que sí se toca.
- La barra del punto de venta
- Aparece sólo cuando hay algo que resolver y NO TENÉS otra forma de enterarte: que hace muchas horas que no se pone al día, que se cayó la sesión, que algo quedó trabado sin poder subir, o que el teléfono todavía no bajó el catálogo. Que te quedaste sin señal NO la dibuja: eso ya lo dice el icono rojo de arriba, que está en todas las pantallas. Con todo en orden no se dibuja: la pantalla del pedido es para mirar el catálogo.
- El icono de sincronizar
- En la barra de arriba, al lado del de MIS PEDIDOS. Tocalo y sincroniza: manda los pedidos, manda los cobros y baja los clientes y los productos actualizados. Te avisa con un cartelito flotante cuando terminó. Y en el menú, abajo de PEDIDO, dice de cuándo es la copia de este teléfono.
- Y solo, cada 30 minutos
- Además el teléfono sincroniza solo cada media hora (y cuando vuelve la señal, si quedó algo por subir). CON SEÑAL DÉBIL —2G o muy lenta— NO lo intenta solo, para que el teléfono no se quede esperando la red: vos seguís trabajando con lo que tiene, y cuando quieras tocás el icono y sincroniza igual. Algunos teléfonos no informan la calidad de la señal; en esos, la automática sale cada 30 minutos igual.
- El punto rojo sobre ese icono
- Quiere decir que quedó algo sin subir a la oficina. No es falta de señal —eso lo dice la antena tachada—: un pedido que guardaste espera a que lo mandes, así que podés tener señal perfecta y el punto puesto. Tocá el icono y se va.
- Lo que NO se puede
- Dar de alta un cliente nuevo y corregir uno que ya está. Es lo ÚNICO que necesita señal, y la pantalla lo dice con esas palabras: el número de cliente lo asigna el sistema y no se puede inventar en el teléfono, y una corrección guardada sin conexión la pisaría la próxima sincronización.
Si el celular se usa con otra empresa, o algo se ve raro
La copia del teléfono es de UNA empresa: si entrás como vendedor de otra, el celular baja los productos y clientes de esa empresa y guarda aparte los de la anterior. Si volvés a entrar con la primera, sus pedidos sin enviar siguen ahí y suben donde corresponde.
Las visitas a los clientes
Si el comercio lo tiene prendido, TU ENTRADA Y TU SALIDA DE CADA CLIENTE LAS MARCÁS VOS. Al elegir a quién le vas a vender, el teléfono te pregunta si entraste a su local; al guardar el pedido, marcás que te vas. De ahí salen el historial de visitas de cada cliente, cuánto tiempo estuviste en cada uno y qué se llevó de esa visita.
- La entrada: al elegir el cliente
- Apenas lo tocás en el buscador sale la pregunta "¿Entraste a …?", con dos respuestas: SÍ, MARCAR ENTRADA — y desde ahí corre tu visita — o ES UN PEDIDO POR TELÉFONO, para el cliente que te llamó y al que no fuiste.
- La salida: al guardar
- Con una visita abierta, el botón del pie de la HOJA DEL PEDIDO dice GUARDAR Y MARCAR SALIDA. Al lado aparece "Guardar, sigo acá", que guarda el pedido y te deja adentro del local: es para cuando le vas a cargar otro pedido al mismo cliente o todavía te quedás.
- Y también corrigiendo un pedido
- Si abrís para corregir un pedido DEL CLIENTE DONDE ESTÁS, abajo tenés los mismos dos botones y hacen lo mismo. Es el caso de siempre: le cargaste el pedido, guardaste con "sigo acá", le mostraste otra cosa, le sumás dos renglones y ahora te vas. Si el pedido que abrís es de OTRO cliente hay un solo botón, GUARDAR CAMBIOS, y tu visita no se toca.
- Si no le vendiste nada
- Abrí la hoja del pedido: SIN NADA CARGADO, ese mismo botón dice NO COMPRÓ, ME VOY. Te pregunta para confirmar y cierra la visita sin guardar ningún pedido. Una visita sin venta no es un error: queda registrada igual, con su duración, y es la mitad del informe — entraste, ofreciste y no vendiste.
- Es UN solo botón, con tres textos
- Sin visita dice GUARDAR BORRADOR. Con visita y nada cargado, NO COMPRÓ, ME VOY. Y con visita y renglones, GUARDAR Y MARCAR SALIDA. Siempre es el mismo botón del pie de la hoja, y el texto te dice qué va a pasar antes de apretarlo.
- La barra de arriba
- Mientras hay una visita abierta dice UNA sola cosa: en qué cliente estás y desde qué hora. Ya no tiene botón de salida — la salida está en el pie de la hoja del pedido, que es donde llega el pulgar.
- Cuando el pedido va a quedar sin visita
- La barra te lo dice con el nombre del cliente y "sin visita", y el botón ENTRÉ está ahí para marcar la entrada si te habías olvidado o si tocaste "es un pedido por teléfono" sin querer.
- Si te equivocaste de cliente
- Elegí el correcto en el buscador: mientras no hayas cargado ningún renglón y haga menos de dos minutos, el teléfono te pregunta si fue un error y deshace esa visita. Pasado ese rato, o con renglones cargados, la visita se cierra en vez de deshacerse.
- El pedido queda atado a la visita
- Lo que cargues con la visita abierta queda vinculado a ella, así el historial del cliente dice cuánto se le vendió en cada una. Un pedido que le cargues a OTRO cliente mientras estás adentro de un local no se cuelga de esa visita.
- Si cerraste la app y te fuiste
- Al volver a abrirla, si había una visita abierta te pregunta HASTA QUÉ HORA estuviste, con opciones rápidas: Sigo acá, Recién, Hace 15 min, Hace 30 min o Hace 1 hora. Con «Sigo acá» no se cierra nada. El teléfono no puede saberlo solo: con la app cerrada no mide la ubicación, así que la única forma de que esa visita quede con su duración es que se lo digas.
- El atajo
- Si el teléfono reconoce dónde estás, arriba aparece "¿Estás en …?". Tocando SÍ, TOMAR PEDIDO se elige ese cliente y se marca tu entrada de una sola vez.
- Con una visita abierta no te pregunta por otro
- Mientras estés adentro de un cliente el teléfono no te va a preguntar si estás en otro, aunque camines hasta el local de al lado: primero marcá tu salida. Apenas la marcás, vuelve a reconocer dónde estás y te ofrece el siguiente.
La ubicación se guarda dos veces por visita —cuando marcás la entrada y cuando marcás la salida— y nada más. No queda registrado por dónde anduviste entre un cliente y otro.
Si el teléfono no te reconoce el cliente
El atajo de "¿Estás en …?" es una comodidad y no hace falta para registrar nada: la entrada la marcás igual eligiendo el cliente. Si querés saber por qué no te reconoce, al pie de MIS PEDIDOS hay un enlace que dice "¿Por qué no registra mis visitas?": revisa una por una las cosas que tienen que estar bien y te dice cuál es la que falla — y sólo la primera, que es por donde hay que empezar.
- El registro está activo
- Lo prende el comercio en Configuración → Empresa. Apagado, el teléfono ni enciende el sensor.
- Estamos dentro del horario
- Dice cuál es la franja configurada y qué hora es ahora.
- Tus clientes tienen la ubicación cargada
- ES LA CAUSA MÁS COMÚN. La ubicación no se carga a mano: se aprende la primera vez que marcás tu entrada a ese cliente, parado en su puerta. Hasta que eso pase, el teléfono no lo puede reconocer solo — pero la visita se registra igual.
- El teléfono tiene su copia
- Y de cuándo es. Si el comercio prendió el registro hace un rato y este teléfono todavía no sincronizó, la copia tiene la configuración vieja: se arregla sincronizando desde el punto de venta.
- El sensor mide
- Con el botón PROBAR LA UBICACIÓN. Si no puede, dice por qué: falta el permiso, el GPS está apagado, o se entró por una dirección insegura.
- Qué clientes tenés cerca
- Los más cercanos con su distancia, SIN mirar el radio configurado. Es lo que contesta la pregunta: si el más cercano está a tres kilómetros, la ubicación que ese cliente tiene guardada no es la de su puerta.
Y hay dos cosas más que hacen que no te pregunte y que pasan solas: si ya tenés una visita abierta con ese cliente no te la vuelve a proponer, y si contestaste que NO se calla diez minutos con ese cliente para no preguntarte lo mismo en cada lectura.
Novedades: qué cambió mientras estabas afuera
Arriba, al lado del botón de sincronizar, hay una CAMPANA con un número. El número es cuántas novedades tenés sin leer; tocándola se abre la lista.
Sale a la calle con una copia del catálogo, y mientras tanto la oficina sigue trabajando: sube un precio, le cambia el límite de cuenta corriente a un cliente, entra mercadería. Hasta ahora el teléfono se ponía al día en silencio y vos te enterabas cuando le cobrabas mal a alguien. Esto es lo que avisa.
- Cambió un precio
- Con el precio VIEJO tachado, el nuevo al lado y cuánto subió o bajó en porcentaje. Es el precio de la lista que usás por omisión.
- Cambió un límite de cuenta corriente
- De cuál de tus clientes, con el límite de antes y el de ahora. Es el número que decide hasta cuánto le podés seguir vendiendo a cuenta.
- Volvió a tener stock
- Un artículo que estaba en cero y volvió a haber en TU sucursal, con cuánto hay. Lo que se queda SIN stock no se avisa acá: eso ya te lo dice el buscador en rojo cuando lo buscás.
- Cuándo aparecen
- Cuando el teléfono sincroniza, que es cuando el dato llega. No hay aviso al instante: si la oficina cambia un precio ahora, lo vas a ver en la próxima sincronización.
- La primera vez
- Un teléfono que recién baja el catálogo NO muestra ninguna novedad. No es un cambio: es la carga inicial.
- Cómo se marcan leídas
- Solas, al abrir la lista. No hay que tocar nada. Lo que estaba sin leer queda marcado con NUEVO mientras lo estás mirando.
- Sin señal
- La lista abre igual: está guardada en el teléfono. Lo que no va a tener es lo que cambió desde la última vez que hubo línea.
- Cuánto se guarda
- Treinta días. Un cambio de precio de hace cinco semanas ya no es una novedad, es el precio.
Qué hace falta para usarlo
- El permiso
- "Facturar" en el rol del vendedor. Es el mismo que la pantalla de Facturación: lo que produce el celular es una factura en borrador.
- La habilitación
- La da el proveedor del sistema. Sin ella la opción no aparece en el menú.
- Cómo se envía
- Lo elige el comercio en Configuración → Empresa → Pedidos del celular.
- El punto de venta
- Si la sucursal tiene más de uno, la primera vez el teléfono pregunta cuál usar y lo recuerda. Es una PROPUESTA: la factura la emite la oficina y sale con la numeración de la computadora que la emite, que se ve y se puede cambiar en la ventana de cobro de Facturación.
La pantalla se instala como una app desde el navegador del teléfono ("Agregar a la pantalla de inicio") y funciona igual.