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Tomar pedidos con el celular

El vendedor arma el pedido en el salón con el teléfono y lo manda a la oficina, que es la que factura. Lo que se guarda es una factura en borrador: no descuenta stock ni toca la caja.

PARA HACER UN DESCUENTO, TOCÁ EL RENGLÓN en la hoja del pedido: se abre con un campo para el porcentaje. Y en esa misma hoja, arriba de los renglones, "Descuento a todo el pedido" se lo pone a todos los que tengas cargados en ese momento —el que agregues después no lo lleva—. Ojo: si tu comercio tiene escalones de comisión, el descuento que hagas también baja lo que cobrás por ese renglón.

El vendedor recorre el salón —o la zona— con el teléfono y va armando el pedido de cada cliente. Lo que se guarda es una FACTURA EN BORRADOR: no descuenta stock, no toma número de comprobante y no toca la caja. Eso pasa después, cuando en la oficina la facturan.

El del salón no cobra y el de la oficina no toca mercadería. Acá no hay un solo botón que mueva plata.

La pantalla: el catálogo adelante y el pedido en su hoja

La pantalla tiene DOS partes. Adelante está lo que usás todo el tiempo: el cliente, el total, el buscador y los rubros. Y atrás está LA HOJA DEL PEDIDO, que se abre con el botón de la derecha del nombre del cliente —el del icono de hoja— y trae todo lo demás: los renglones cargados, la condición de pago, qué cobrar en el reparto, el descuento, las observaciones y los botones para terminar.

El botón de la hoja

Dónde está
A la derecha del nombre del cliente, en la misma fila.
El numerito
Cuántos RENGLONES tenés cargados (no cuántas unidades). Aparece con el primero y es tu señal de que el producto entró: mientras cargás, la lista no está a la vista.
Cómo se cierra
Con «Seguir cargando», tocando afuera de la hoja, o con el botón ATRÁS del teléfono. El atrás NO te saca del pedido: cierra la hoja y te deja donde estabas, incluso en el rubro que estabas mirando.
EL BOTÓN ATRÁS DEL TELÉFONO TE DEVUELVE AL MOSTRADOR, NO AL PASO ANTERIOR. Podés ir y venir todo lo que quieras entre Mis pedidos, Mis clientes, Cobrar y Visitas: el atrás te lleva SIEMPRE al punto de venta, y desde ahí un atrás más cierra la app. Antes cada toque dejaba una marca y había que apretar atrás diez veces para poder salir.

SI TENÉS UN PEDIDO A MEDIO CARGAR, CUALQUIER SALIDA PREGUNTA ANTES. El atrás del teléfono, el menú, Mis pedidos, Mis clientes, Cobrar, Mi cuenta o Cerrar sesión: en vez de irse, aparece «¿Salir del pedido?» con el cliente, cuántos artículos llevás y el total, y tres botones:

La pregunta antes de salir

Guardar borrador
Guarda el pedido como si tocaras GUARDAR y recién ahí sale, a donde ibas. Lo encontrás después en Mis pedidos, para seguirlo, mandarlo o eliminarlo desde ahí.
Seguir editando
No pasa nada: te quedás en el pedido como estaba. Es también lo que pasa si cerrás la pregunta sin elegir, o si volvés a tocar atrás con la pregunta abierta.
Descartar pedido
Tira lo cargado y sale a donde ibas. No queda en el teléfono ni te lo vuelve a ofrecer la próxima vez.
SI SE CIERRA LA APP O SE RECARGA LA PÁGINA, el celular muestra su propio aviso, porque ahí no hay tiempo de preguntar otra cosa. Aunque salgas igual, un pedido nuevo no se pierde: queda guardado en el teléfono con cada cambio, y la próxima vez que abras el punto de venta te pregunta si lo seguís.
CORRIGIENDO UN PEDIDO que ya tenías guardado, la pregunta es «¿Salir sin guardar los cambios?» y los botones dicen Guardar cambios y Salir sin guardar. Salir sin guardar NO elimina el pedido: queda como estaba antes de que lo abrieras. Para eliminarlo está el botón DESCARTAR de la hoja del pedido.
CON EL PEDIDO VACÍO NO PREGUNTA NADA: el atrás sale como siempre. Y con la hoja del pedido o un rubro abiertos, el atrás los cierra primero; la pregunta aparece recién cuando el atrás es para irte del punto de venta.
ESTO ES NUEVO Y CAMBIA DÓNDE ESTÁN LAS COSAS. Antes la condición de pago, qué cobrar, las observaciones y el descuento vivían arriba, apilados abajo del cliente, y la lista de renglones ocupaba media pantalla. Ahora todo eso está adentro de la hoja y la pantalla de atrás quedó para lo único que mirás mientras el cliente te habla: el catálogo.

El cliente se elige primero

De él dependen la lista de precios y el descuento, o sea el precio de CADA renglón. Arranca en CONSUMIDOR FINAL, que es el caso de la mayoría. Si se cambia a mitad del pedido, los precios se recalculan y la pantalla lo avisa con los dos totales — el de antes y el de ahora — para que la diferencia no sea una sorpresa.

Si el cliente no está cargado se da de alta desde el mismo teléfono, con NOMBRE, DOCUMENTO, TELÉFONO, DIRECCIÓN y LOCALIDAD. No hace falta salir de la pantalla ni llamar a la oficina.

La localidad se escribe y se elige de una lista que ya trae la provincia pegada: escribís «ELDO» y te ofrece ELDORADO - MISIONES. Hay que TOCARLA de la lista — escribirla y no elegirla no alcanza, y la pantalla te lo dice, porque lo que se guarda es la localidad del catálogo y no lo que quedó tipeado. Dejarla vacía es una respuesta válida.

EL TELÉFONO Y LA DIRECCIÓN SE PIDEN ACÁ PORQUE ACÁ SE TIENEN. Estás parado en la puerta del cliente: es el único momento en que esos dos datos están a mano sin llamar a nadie. Completados «después» no se completan nunca, y de ellos viven la hoja de ruta del reparto y la detección de visitas.
SI EL CLIENTE TIENE PLATA A FAVOR, abajo del nombre aparece "Usar los $X que tiene a favor". Tildala cuando ese adelanto sea de ESTE pedido: al facturarlo se le imputa y la factura queda debiendo el resto. Arranca apagada porque un crédito también puede ser plata que se le prometió devolver, y eso lo sabés vos y no el teléfono. Lo que ya cobraste eligiendo ESTE pedido se imputa igual, con la casilla como esté.

Cuánto le podés fiar

Apenas elegís un cliente que tiene LÍMITE DE CRÉDITO cargado, abajo del nombre aparece un renglón que dice cuánto le queda disponible. Se ve ANTES de cargar el primer producto, que es cuando sirve: estás parado enfrente y todavía podés decirle que hay un tope.

Qué dice ese renglón

NO SE PUEDE GUARDAR UN PEDIDO QUE SE PASA DEL LÍMITE. El botón de guardar queda apagado y el renglón dice por cuánto te estás pasando. Se destraba solo sacando renglones o bajando cantidades. No hay ningún permiso ni ninguna clave que lo saltee desde el teléfono: si el cliente igual tiene que llevar la mercadería, se resuelve en la oficina — le suben el límite, o le cobran algo de lo que debe, o cargan ellos el pedido.
EL LÍMITE EN CERO ES «SIN TOPE» Y NO «NO LE FÍES NADA». A un cliente al que nadie le puso límite no le aparece este renglón y le podés cargar lo que quiera. Cero quiere decir que no hay límite cargado.

Con el pedido VACÍO nunca se traba el botón, aunque el cliente ya esté excedido: ahí lo que el botón hace es «NO COMPRÓ, ME VOY», que cierra la visita sin guardar ningún pedido, y eso tenés que poder registrarlo igual.

SIN SEÑAL EL NÚMERO ES DE LA ÚLTIMA SINCRONIZACIÓN, y el renglón lo aclara con esas palabras. Sale de la copia que tiene el teléfono, así que un cobro que le entró a la oficina esta mañana todavía no está descontado. Y de los pedidos sin facturar sólo ve los que cargaste en ESTE teléfono: si un compañero le cargó otro, ése no se cuenta hasta que sincronices.

Adentro de la hoja del pedido, arriba de todo, está la CONDICIÓN DE PAGO: contado, cuenta corriente a treinta días. Viene puesta la del cliente y se cambia tocándola, sólo para este pedido. Es lo que define cuándo vence la factura, y sale impresa en el comprobante y en la boleta que lleva el repartidor.

NO ES CON QUÉ SE PAGA. La condición dice CUÁNDO —contado, a 30 días— y eso no decide si el cliente después paga en efectivo o por transferencia. Son dos cosas y el sistema no las mezcla. Si el catálogo todavía no bajó al teléfono, el selector no aparece y el pedido sale con la condición del cliente.

Qué cobrar en el reparto

Abajo de la condición de pago, en la misma hoja, hay un segundo desplegable: QUÉ COBRAR EN EL REPARTO. Es la instrucción que le va a llegar al chofer sobre ESTA puerta, y la elegís vos que estás parado enfrente del cliente.

Las cinco opciones

No cobrar
El chofer entrega y no pide nada: queda todo en la cuenta corriente.
Sólo el pedido de hoy
Le pide lo que vale ESTE pedido y nada más, aunque el cliente deba de antes.
Sólo lo anterior
Al revés: le cobra lo viejo y deja el pedido de hoy en la cuenta.
Todo lo que debe
El saldo entero, este pedido incluido.
Lo que pueda pagar
Sin monto fijo: el chofer pide lo que el cliente pueda y se imputa a los comprobantes más viejos primero.
YA VIENE MARCADA LA DEL CLIENTE. El desplegable arranca mostrando lo que el comercio tiene decidido para ESE cliente en su ficha —baja al teléfono con la sincronización, así que se lee también sin señal— y mientras no lo toques, eso es lo que se manda. Tocalo sólo cuando ESTA VEZ sea distinto: «pagame todo», «esta vez nada». Para volver atrás, elegí la primera opción, «La que tiene el cliente».
NO ES LA CONDICIÓN DE PAGO, aunque estén pegados. Aquélla dice CUÁNDO vence la factura y sale impresa; ésta dice QUÉ TIENE QUE PEDIR EL CHOFER en la puerta. Un pedido a 30 días puede salir con orden de cobrarle la deuda VIEJA, y uno de contado con orden de no cobrar nada porque el cliente ya pagó.

Quien arma la hoja de ruta ve tu elección ya puesta y puede cambiarla: él mira la deuda de todo el padrón y decide sobre el camión entero. Funciona sin señal, como el resto: las cinco opciones vienen con la pantalla y no dependen de ninguna sincronización.

ESTE DESPLEGABLE NO APARECE si el comercio no tiene el reparto activado. No es que falte: es una función que ese comercio no usa.

Abajo de todo eso está OBSERVACIONES. Tocalo y se abre un recuadro para escribir lo que haga falta que sepan la oficina y el que entrega: «no recibe después de las 13», «tocar el timbre de al lado», «avisar antes de ir». Guardás y el botón pasa a mostrar lo escrito, así que lo ves sin volver a abrirlo.

Las observaciones del pedido

Dónde termina
En la FACTURA que la oficina emite desde este pedido. No es una nota privada tuya: la lee quien factura y sale impresa en el comprobante.
Cuánto entra
255 caracteres. El campo no te deja escribir más, así que lo que ves en la pantalla es lo que va a quedar guardado.
Cómo se borra
Abrís el recuadro, dejás el campo vacío y guardás. El botón vuelve a decir "+ Observaciones".
Si cerrás sin guardar
No se guarda nada y queda lo que había. El botón «Cerrar» descarta y el botón «Guardar» aplica, igual que en el recuadro del descuento.
LA OBSERVACIÓN ES DE ESTE PEDIDO Y DE ESTE CLIENTE. Cuando guardás y arrancás otro, el recuadro queda vacío: no se arrastra. Y si abrís un pedido tuyo para corregirlo, vuelve con la que tenía — corregir una cantidad no te la borra.

En MIS PEDIDOS, la observación aparece abajo del cliente en la tarjeta de cada pedido, así que podés repasar lo que anotaste antes de mandarlo.

Cargar los renglones

  1. Escribí dos letras del producto en el buscador. Los que coinciden aparecen en el lugar de los rubros, ordenados por NOMBRE (no por código), con el mismo renglón que los productos de un rubro: tocá el que querés. Aparecen TODOS los que coinciden: si son muchos, se van mostrando de a tandas a medida que bajás, y al final de cada tanda un renglón dice cuántos hay en total («Mostrando 60 de 130 · ver más»).
  2. Si viene en UNIDAD y en BULTO, elegí cuál: arriba del campo de cantidad aparecen los dos con su precio, y el que está marcado es el que se va a cargar.
  3. Poné la cantidad. Los que se venden por kilo o por metro aceptan decimales; los que se venden por unidad, no.
  4. Agregar. El renglón entra abajo y el total de arriba se actualiza.
LO QUE BUSCASTE QUEDA ESCRITO. Después de agregar, la palabra sigue en el buscador y la lista de resultados sigue a la vista: si el cliente pide otro de la misma línea, lo tocás sin volver a escribir. Para buscar otra cosa, tocá el buscador: lo que tenía queda seleccionado y lo que escribas lo reemplaza.
MIENTRAS HAY ALGO ESCRITO, LOS RUBROS SE ESCONDEN y en su lugar está la lista de lo que coincide. Borrá lo escrito y los rubros vuelven.

Buscar por rubro

Abajo del buscador está la lista de RUBROS, con cuántos productos tiene cada uno, y ocupa el resto de la pantalla. Es la otra forma de encontrar algo cuando no te acordás cómo se llama: tocás un rubro y SE DESPLIEGA debajo con sus productos, sin que los demás se vayan.

  1. Tocá el rubro. Se abre debajo con sus productos, ordenados por nombre, y la flechita de la derecha queda apuntando para arriba.
  2. Tocá el producto. Se abre el campo de cantidad, igual que cuando lo buscás por nombre.
  3. Poné la cantidad y Agregar. El renglón entra al pedido, el total de arriba se actualiza y SE BAJA SOLO EL TECLADO, así que la lista de rubros vuelve a quedar a la vista para elegir el siguiente. Para buscar por nombre, tocá el buscador.
  4. Para ir a otro rubro, tocalo y listo: el anterior se cierra solo. Nunca hay dos abiertos.
  5. Para cerrar el que está abierto, tocalo otra vez o usá el botón ATRÁS del teléfono.
SALE DE LA COPIA QUE TIENE EL TELÉFONO, así que anda sin señal igual que el buscador. Los productos que no se pueden vender no aparecen, y un rubro que quedó sin nada tampoco: si tocás uno y está vacío, es porque se dieron de baja mientras tanto.
Y RECORRER RUBROS NO TE LLENA EL BOTÓN ATRÁS. Podés abrir diez rubros uno atrás del otro: el atrás del teléfono te deja la lista cerrada de una sola vez, y no te hace deshacer rubro por rubro para poder salir.

Los productos que todavía no tienen rubro cargado se juntan al final, en SIN RUBRO: no desaparecen del catálogo por no estar clasificados.

Cargar varios productos a la vez

Cuando el cliente te pide la misma cantidad de varias cosas —«dos de cada uno de estos»— no hace falta cargarlas de a una: MANTENÉ APRETADO un producto y entrás en el modo selección. Anda igual en un rubro abierto y en los resultados de una búsqueda: buscá «lavandina», marcá dos, buscá «esponja», marcá otra, y tocá OK.

  1. Abrí el rubro —o buscá— y mantené apretado un producto medio segundo, sin mover el dedo. Queda marcado con un tilde y abajo aparece una barra que dice cuántos van.
  2. Tocá los demás que querés: cada toque marca o desmarca. Mientras estás en este modo, tocar un producto NO abre su cantidad.
  3. Tocá OK. Se abre el campo de cantidad, que dice para cuántos productos es.
  4. Poné la cantidad y Agregar. Entra un renglón por cada producto marcado, todos con esa cantidad y en el orden en que los marcaste.
Salir sin agregar nada
CANCELAR en la barra, o el botón ATRÁS del teléfono, que cierra el rubro. Pasar a otro rubro también deja la selección: se marcan los productos de UN rubro.
Si movés el dedo
No se marca nada: es para que scrollear la lista apoyando el dedo sobre un producto no lo seleccione sin querer.
Kilos y unidades mezclados
Si entre los marcados hay alguno que se vende por unidad, la cantidad tiene que ser un número entero: «2,5» sólo se acepta cuando todos se venden por peso o por medida.
El bulto
Entran todos por la unidad. Si alguno iba por bulto, tocá su renglón en el pedido y corregilo ahí.

Los combos

Si el comercio armó combos, aparecen en la MISMA lista del buscador, arriba de los productos y marcados con la etiqueta COMBO. Los encontrás escribiendo el nombre del combo o el de cualquiera de sus productos: si el combo trae shampoo, escribiendo «shampoo» te sale.

Qué muestra la fila
El precio del combo, todo lo que trae, y cuánto se ahorra contra comprar los productos sueltos. Eso último es lo que le decís al cliente.
Qué pasa al tocarlo
Entran los productos del combo como renglones normales, cada uno con su cantidad y con la presentación que el combo pide — si el combo lleva el BULTO, entra el bulto. No hay un renglón «combo»: se cargan sus productos, igual que en el mostrador.
El total de arriba
Ya viene con la rebaja descontada, y abajo del buscador aparece un cartel verde que dice qué combo se armó y cuánto rebaja. Ése es el número que va a salir en la factura.
Si sacás o achicás un renglón
El combo deja de armarse y la rebaja desaparece sola: el cartel se apaga y el total vuelve a subir. Es correcto — un combo se cobra entero o no se cobra.
Si cargás el mismo combo dos veces
Se cuentan los dos, y el cartel lo dice con un ×2.
Sin señal
Funciona igual: los combos bajan con la sincronización, como los precios. Lo único que cambia es que uno que la oficina publicó hace diez minutos aparece recién en la próxima sincronización.
Si le hacés un descuento a un renglón del combo
Ese renglón deja de contar para el combo y la pantalla lo muestra sin la rebaja. La oficina resuelve cuál de los dos conviene al facturar, y nunca se cobra más caro por haber armado un combo.
EL TOTAL DEL SALÓN ES UN ESTIMADO Y SIEMPRE PARA EL MISMO LADO: puede salir igual o un poco MENOS en la factura, nunca más. El precio final lo arma la oficina al facturar, que es la que ve todas las promociones juntas.
Unidad o bulto
En la lista del buscador, abajo del código, aparecen TODAS las presentaciones del producto con su precio: así ves de una cuánto sale suelto y cuánto el cajón. Al elegirlo se ofrecen como botones y viene marcada la de siempre, así que si no tocás nada cargás lo de siempre. Tocando el bulto, el renglón entra con SU precio —que no es el de la unidad por doce— y la lista de abajo lo dice al lado de la cantidad.
La presentación elegida NO se pierde
Si cargaste un bulto, queda como bulto: al cambiar de cliente a mitad del pedido se recalcula el PRECIO en la lista nueva y el bulto sigue siendo bulto, y al reabrir el pedido para corregirlo vuelve como lo cargaste. Es lo que se factura en la oficina.
Un producto con una sola presentación
No se ofrece nada que elegir: se carga directo, como siempre.
Si tu comercio carga SÓLO POR UNIDAD
No vas a ver ningún botón de presentación, aunque el producto tenga bulto: el renglón entra siempre por la unidad. Lo decide la oficina en Configuración → Empresa, y es para el comercio donde el bulto se arma en el depósito. Un pedido viejo que ya tenía un bulto cargado lo conserva.
Un producto dos veces
Son DOS renglones y nunca se suman. Dos bolsas del mismo producto con pesos distintos son dos bultos distintos, y el peso viene impreso de fábrica.
El producto que estás por agregar
Al tocar un producto, su nombre aparece arriba del campo de cantidad, y si lo tocaste en un rubro su fila queda resaltada con una flechita. Así sabés a qué le estás poniendo la cantidad antes de apretar Agregar.
El círculo con un número
En la lista del buscador y en los productos del rubro, un círculo al lado del precio dice cuánto de ese producto ya está cargado en el pedido. Sale SÓLO en los que están en el pedido; si lo cargaste en varios renglones, suma las cantidades tal como las pusiste (2 bultos cuentan 2). Al sacar el renglón, el círculo se va.
Corregir una cantidad
Tocá el renglón. Para sacarlo, el tacho de la derecha: para BORRAR no hay deslizar ni mantener apretado, que se disparan sin querer. (Mantener apretado sí existe en los productos de un rubro, pero para marcar varios: no borra nada.)
Si se corta la señal
El pedido a medio cargar queda guardado en el teléfono. Al volver a abrir la pantalla se ofrece retomarlo, y los precios se revalidan.

Guardar y enviar

Qué pasa al guardar depende de cómo esté configurado el comercio, y la pantalla de "Pedido guardado" lo dice con todas las letras:

Se envía solo
El pedido aparece en el acto en Ventas → Facturación, listo para cobrar. Es como viene de fábrica.
Lo envía el vendedor
El pedido queda en tu lista de PENDIENTES DE ENVIAR y la oficina no lo ve hasta que lo mandes. Sirve para terminar de armarlo y revisarlo con el cliente enfrente.

Mis pedidos

Arriba, al lado del nombre del sistema, hay un icono de planilla: lleva a MIS PEDIDOS. Está en todas las pantallas del CELULAR, así que se entra desde donde estés y sin abrir el menú. En una computadora no aparece: los pedidos se toman y se repasan con el teléfono, y en la oficina lo que se mira es Facturación. Cada pedido muestra su cliente, cuántos renglones tiene y por cuánto es.

Desde la lista se envía de a uno, o todos juntos con el botón de abajo. Ese icono es la única puerta: arriba del punto de venta ya no hay ningún renglón que cuente lo que falta mandar, porque en una pantalla de teléfono cada renglón se lo saca al catálogo.

Sin enviar
El pedido ya está guardado y espera tu orden. Nadie lo va a facturar hasta que lo mandes.
Sin enviar · todavía en el teléfono
Lo mismo, y además falta que suba. Las dos cosas pasan solas y son distintas: el viaje al sistema lo hace el teléfono en cuanto haya señal, y a la oficina llega recién cuando vos lo mandes.
Un pedido sin enviar NO llega a la oficina y no entra en ninguna facturación en lote. Mientras esté en tu lista, nadie lo va a facturar.

Los que ya mandaste

La pantalla tiene dos solapas: SIN ENVIAR es lo que falta mandar y ENVIADOS es el historial de lo tuyo. Ahí se ve qué pasó con cada pedido, que es la otra mitad de la pregunta: no sólo qué te falta, sino qué mandaste y en qué quedó.

ENVIADOS va ordenado por la FECHA EN QUE ARMASTE EL PEDIDO, el más nuevo arriba, y no por cuándo lo mandaste: si mandás juntos los de toda la mañana, siguen en el orden en que los tomaste. La fecha de cada tarjeta es ésa.

Las dos solapas muestran SÓLO LOS PEDIDOS DE HOY, contando el día en que armaste cada uno: uno de ayer que la oficina facturó hoy no aparece. La excepción son los que quedaron sin enviar de días anteriores, porque desde acá es el único lugar donde se mandan: no se dibujan, pero al pie de SIN ENVIAR un renglón dice cuántos son, y "Mostrarlos" los trae. Para mirar los de otro día está el tablero, con sus chips.

Mandar uno solo
Cada tarjeta tiene su botón con el dibujo de un AVIÓN DE PAPEL. Te pregunta antes, nombrando al cliente: una vez enviado, ese pedido ya no se toca desde el teléfono.
Mandarlos todos
El botón de abajo dice cuántos son. También pregunta antes.
En la oficina
Llegó y todavía no lo facturaron. El importe es estimado: los precios y las promociones se terminan de calcular al emitir la factura.
Facturado
Sale con el número del comprobante y con el importe de la factura, que es el que de verdad se le cobró al cliente.
Facturado y después anulado
La oficina dio de baja esa venta. Se dice aparte de "facturado" porque cambia qué decirle al cliente.
La oficina lo descartó
Se tiró sin facturar. Aparece igual: si desapareciera, no habría cómo saber que ese pedido existió.

Lo enviado ya es de la oficina, así que no se edita ni se elimina desde el teléfono. Y el número de arriba —lo que falta mandar— se ve en las dos solapas, porque es lo único de esa pantalla que hay que hacer hoy.

TOCAR UN PEDIDO ABRE SU DETALLE, para mirar y sin nada que escribir: lo que lleva, a qué factura pasó si ya se facturó, la observación, y SI SE LE COBRÓ — cada recibo con su medio de pago, el importe y si la oficina ya lo acreditó. Se cierra con «Cerrar» o con el botón atrás del teléfono.

La lista muestra los últimos 100 que mandaste y lo dice cuando llega a ese tope: los más viejos los tiene la oficina, en Facturación.

Corregir un pedido antes de mandarlo

Mientras el pedido no se haya enviado se puede cambiar entero: el botón EDITAR de cada tarjeta lo abre en la misma pantalla de siempre, con sus renglones cargados. Se agrega, se saca, se corrigen cantidades y hasta se le cambia el cliente. Al guardar se reemplaza ese pedido —no sale uno nuevo— y sigue sin enviar hasta que lo mandes.

Los precios se revisan al abrirlo
Si cambiaron desde que lo cargaste, la pantalla lo dice con los dos totales. Y si algún producto ya no se vende, lo saca de la lista y avisa cuál era. Esto pasa CON señal: sin ella, el pedido se abre tal como lo dejaste.
Corregirlo sin señal, y volver a corregirlo
Se puede las veces que haga falta. Al reabrirlo vas a ver lo ÚLTIMO que corregiste —no lo que la oficina tiene—. Cada corrección reemplaza a la anterior, así que cuando vuelve la señal sube el pedido completo con todo lo que le fuiste agregando.
Salir sin guardar
El icono de MIS PEDIDOS de la barra de arriba te devuelve a la lista y el pedido queda como estaba. Lo que hayas cambiado y no guardaste se pierde. Y si el pedido no va más, abajo está DESCARTAR.
Un pedido cargado por error
Se elimina desde la misma lista, con el tacho. Como todavía no se envió, no hay nada que devolver: no movió stock ni tomó número.
Después de enviarlo
Ya no se toca desde el teléfono: el botón de editar desaparece. Lo que haya que corregir se corrige en la oficina, en Ventas → Facturación.
Quién ve qué
La lista es tuya: cada vendedor ve, edita y manda lo suyo.

Mis clientes

El icono de la barra de arriba abre TU cartera: los clientes de las zonas que atendés, los que tenés asignados y los que no tienen vendedor —ésos son de todos—. Si la oficina te habilitó «Todos los clientes», son todos. Es la agenda de la calle, y desde acá se CORRIGEN sus datos: el botón NUEVO CLIENTE da de alta uno y cada ficha tiene su CORREGIR. El cliente que das de alta nace con la lista de precios de siempre del comercio (la predeterminada, en general PÚBLICO); si le corresponde otra, se la cambian en la oficina.

La lista abre con todos y el buscador la acota por nombre, por nombre de fantasía o por documento. Cada fila muestra el nombre y, abajo, el documento y la DIRECCIÓN: es lo que te deja decidir a quién visitar y distinguir dos clientes que se llaman parecido. Tocás una fila y se abre su ficha.

Lo que dice la ficha

La dirección
Entera. En la lista va recortada a un renglón para que todas midan lo mismo, así que acá es donde se lee completa.
El teléfono
Se toca y se abre el teclado para llamar, sin copiar nada. No necesita internet: el que marca es el teléfono.
Lo que debe
Su saldo de cuenta corriente, y abajo los comprobantes que tiene sin pagar.
El límite de crédito
Cuánto le podés fiar. Si el cliente no tiene límite cargado, la ficha dice SIN LÍMITE con esas palabras — no un cero, que se leería como que no puede comprar nada.
Movimientos
Lo que pasó con el cliente en los ÚLTIMOS 30 DÍAS: ventas, cobros, notas de débito (intereses, ajustes, la deuda traída de otro sistema) y notas de crédito, del más nuevo al más viejo, con el número, la fecha y el importe. Son de todo el comercio: también lo que compró en el mostrador o pagó en la oficina. Lo anulado se ve tachado, y un cobro que la oficina todavía no acreditó dice A ACREDITAR. Sólo se miran: no se puede tocar nada. Los 30 días salen de la copia del teléfono, así que se ven sin señal. El chip VER TODO trae el historial entero, que está en el servidor: necesita internet, y si no hay te lo dice y te deja los 30 días.
LO QUE NO ESTÁ CARGADO NO SE DIBUJA. Un cliente sin teléfono no muestra un renglón vacío ni un guión: simplemente no aparece ese dato. Así, lo que ves es lo que hay — y si falta, lo completás ahí mismo con CORREGIR.

Dónde está el local

Adentro del formulario de alta y de corrección hay un bloque que dice «Dónde está el local». De esa ubicación sale el aviso «¿Estás en LÓPEZ?» que te salta al llegar: un cliente sin ubicar no te lo va a avisar nunca.

Estoy en la puerta de este local
ES EL BOTÓN QUE HAY QUE USAR. Lo tocás parado en la puerta y queda marcado ahí mismo, con la precisión que te diga el GPS. Es la forma más exacta que existe, porque nadie más va a estar nunca en ese lugar.
El marcador del mapa
Si querés afinarlo, lo arrastrás o tocás el mapa donde va. El círculo es el radio con el que el sistema decide que llegaste.
Todavía no se guardó
Ni el botón ni el marcador guardan solos: se guarda con GUARDAR, junto con el resto del cliente.
Si no lo tocás, no cambia nada
Entrar a corregir un teléfono no le mueve la ubicación al cliente. Sólo cambia si vos la ponés.
El renglón dice cómo está
Sin abrir nada: «ubicado» o «sin ubicar». Los que dicen SIN UBICAR son los que conviene marcar la próxima vez que pases.
SIN SEÑAL EL MAPA QUEDA EN BLANCO, pero «Estoy en la puerta» FUNCIONA IGUAL: el dibujo de las calles se baja de internet y la lectura del GPS no. Por eso el botón está abajo del mapa y no adentro. Eso sí, guardar el cliente sí necesita señal, como siempre.
LA QUE PONÉS VOS QUEDA FIJA: ninguna visita la vuelve a mover. Está bien que sea así —estabas parado ahí— pero si la marcaste desde el auto o desde la esquina, conviene volver a marcarla bien desde la puerta.

Corregir un cliente

Qué se puede cambiar
El nombre, el documento, el teléfono, la dirección, la localidad y DÓNDE ESTÁ EL LOCAL. Son los datos que se tienen estando en la puerta.
Qué NO se toca
La lista de precios, el límite de crédito, el descuento y el vendedor asignado. Eso no lo decide quien toma el pedido, y corregir un teléfono no se lo puede llevar puesto.
El documento
Tiene que ser un número: el sistema deduce por su largo si es DNI o CUIT. Si ese número ya es de otro cliente, la pantalla te dice DE QUIÉN en vez de un error suelto — casi siempre es la misma persona ya cargada con su otro documento. Un pasaporte se corrige desde el sistema, en Clientes.
Los de otro vendedor
No se editan. La lista es tu cartera, y el sistema lo vuelve a verificar al guardar.
DAR DE ALTA Y CORREGIR NECESITAN SEÑAL, y es lo único de todo el celular que la necesita. El número de cliente lo asigna el sistema y no se puede inventar en el teléfono, y una corrección guardada sin conexión la pisaría la próxima sincronización. La pantalla lo dice con esas palabras cuando pasa.

Anda sin señal, como el resto del celular: la lista, la ficha, la dirección, el teléfono y el límite salen de la copia que el teléfono ya bajó. Lo único que cambia es el saldo, que es el de la última sincronización y la pantalla lo aclara.

Sin señal

El teléfono se lleva una COPIA para poder trabajar donde no hay cobertura: el catálogo con sus precios y su stock, y los clientes de las zonas que ese vendedor atiende, con su saldo de cuenta corriente. Se baja sola la primera vez que se entra con señal y se pone al día en cada sincronización.

EN CADA SINCRONIZACIÓN EL TELÉFONO SE QUEDA CON LOS CLIENTES QUE HOY SON TUYOS —tus zonas, tus asignados y los que no tienen vendedor—, y con ninguno más. Si en la oficina le pasan un cliente a otro vendedor —o lo cambian a una zona que no atendés—, desaparece de tu teléfono en la sincronización siguiente. Y si te asignan una zona nueva, sus clientes bajan solos. Los pedidos y los cobros que ya le cargaste no se pierden: suben igual.

LA PANTALLA QUE TENÉS ABIERTA SE ACTUALIZA SOLA cuando termina la sincronización: el catálogo por rubro, Mis clientes y Mis pedidos se redibujan con lo que acaba de bajar. No hace falta salir y volver a entrar.

Sin señal se puede ENTRAR al sistema, buscar productos, elegir clientes, ver lo que deben, guardar pedidos y corregir los que ya guardaste. Todo eso queda en el aparato y sube SOLO apenas vuelve la conexión: no hay que apretar nada ni acordarse de nada.

Y NO HAY QUE ESPERAR A NADIE: el mostrador del teléfono contesta SIEMPRE desde la copia, tengas señal o no. Buscar un producto, elegir el cliente, ver un precio y guardar el pedido son instantáneos — no hay ninguna pantalla que se quede pensando. Antes, con una barra de señal que no llegaba a ningún lado, cada tecla del buscador esperaba una respuesta que no venía y el POS parecía trabado.

La lista de MIS PEDIDOS la arma el TELÉFONO y no el sistema, así que con señal y sin ella se ve exactamente lo mismo: lo último que hiciste vos. El pedido que tiene algo sin subir aparece marcado, y el que tomaste sin señal tiene su propia tarjeta, con su cliente, sus renglones y su total. Es lo que te dice que el trabajo está y no hay que rehacerlo.

Y esa tarjeta se EDITA, se ELIMINA y se ENVÍA igual que la de un pedido que ya llegó a la oficina, aunque no haya una barra de señal. Al guardar una corrección se reemplaza lo que tenía y sigue esperando su turno para subir; y al mandarlo, el pedido sale de tus pendientes en el acto — lo único que falta es el viaje, y ése lo hace solo apenas haya cobertura.

Desde una computadora esa misma lista la tenés en el TABLERO, en el bloque "Mis ventas": ahí se elige el día y se abre el detalle de cada una. Es la misma información —sale del teléfono igual— mirada desde la pantalla grande.

Entrar
La primera vez hace falta señal, para que el teléfono se registre. Después se desbloquea solo, aunque no haya internet.
Lo que se ve
Los precios, el stock y los saldos son los de la última sincronización.
Abrir la app sin señal
Te deja en el punto de venta y no en un cartel de error. El teléfono se acuerda de que se usa para vender desde la primera vez que abriste el POS con conexión. Si igual aparece la pantalla de SIN CONEXIÓN, abajo tenés los accesos a lo que sí funciona.
El icono rojo de arriba
En la barra azul, bien a la derecha, aparece un icono rojo de ANTENA TACHADA cuando te quedaste sin señal. Está en todas las pantallas y no se toca: sólo avisa. Con señal no se ve. Al lado está el de SINCRONIZAR, que sí se toca.
La barra del punto de venta
Aparece sólo cuando hay algo que resolver y NO TENÉS otra forma de enterarte: que hace muchas horas que no se pone al día, que se cayó la sesión, que algo quedó trabado sin poder subir, o que el teléfono todavía no bajó el catálogo. Que te quedaste sin señal NO la dibuja: eso ya lo dice el icono rojo de arriba, que está en todas las pantallas. Con todo en orden no se dibuja: la pantalla del pedido es para mirar el catálogo.
El icono de sincronizar
En la barra de arriba, al lado del de MIS PEDIDOS. Tocalo y sincroniza: manda los pedidos, manda los cobros y baja los clientes y los productos actualizados. Te avisa con un cartelito flotante cuando terminó. Y en el menú, abajo de PEDIDO, dice de cuándo es la copia de este teléfono.
Y solo, cada 30 minutos
Además el teléfono sincroniza solo cada media hora (y cuando vuelve la señal, si quedó algo por subir). CON SEÑAL DÉBIL —2G o muy lenta— NO lo intenta solo, para que el teléfono no se quede esperando la red: vos seguís trabajando con lo que tiene, y cuando quieras tocás el icono y sincroniza igual. Algunos teléfonos no informan la calidad de la señal; en esos, la automática sale cada 30 minutos igual.
El punto rojo sobre ese icono
Quiere decir que quedó algo sin subir a la oficina. No es falta de señal —eso lo dice la antena tachada—: un pedido que guardaste espera a que lo mandes, así que podés tener señal perfecta y el punto puesto. Tocá el icono y se va.
Lo que NO se puede
Dar de alta un cliente nuevo y corregir uno que ya está. Es lo ÚNICO que necesita señal, y la pantalla lo dice con esas palabras: el número de cliente lo asigna el sistema y no se puede inventar en el teléfono, y una corrección guardada sin conexión la pisaría la próxima sincronización.
LA COPIA TIENE VENCIMIENTO: de fábrica son 12 HORAS desde la última sincronización, o sea una jornada. Pasado ese plazo el teléfono pide conectarse antes de seguir tomando pedidos, para que nadie ande pasando precios de anteayer. El plazo lo configura el comercio en Configuración → Empresa.
SI UN PRECIO AUMENTÓ MIENTRAS ESTABAS SIN SEÑAL, manda el que le pasaste al cliente: el pedido sube con ese precio y en la oficina la factura lo muestra marcado, con el precio de hoy al lado. Nadie te va a cobrar la diferencia ni te la van a descontar de la comisión.

Si el celular se usa con otra empresa, o algo se ve raro

La copia del teléfono es de UNA empresa: si entrás como vendedor de otra, el celular baja los productos y clientes de esa empresa y guarda aparte los de la anterior. Si volvés a entrar con la primera, sus pedidos sin enviar siguen ahí y suben donde corresponde.

RESETEAR ESTE DISPOSITIVO, en Mi cuenta, borra la copia de la app en ese celular: catálogo, clientes, pedidos y cobros. Al volver a abrir la app se descarga todo otra vez. SE PIERDEN LOS PEDIDOS Y COBROS QUE NO SE SUBIERON: antes de borrar te dice cuántos hay, así que si podés, sincronizá primero. Es para cuando algo quedó trabado, no para todos los días.

Las visitas a los clientes

Si el comercio lo tiene prendido, TU ENTRADA Y TU SALIDA DE CADA CLIENTE LAS MARCÁS VOS. Al elegir a quién le vas a vender, el teléfono te pregunta si entraste a su local; al guardar el pedido, marcás que te vas. De ahí salen el historial de visitas de cada cliente, cuánto tiempo estuviste en cada uno y qué se llevó de esa visita.

La entrada: al elegir el cliente
Apenas lo tocás en el buscador sale la pregunta "¿Entraste a …?", con dos respuestas: SÍ, MARCAR ENTRADA — y desde ahí corre tu visita — o ES UN PEDIDO POR TELÉFONO, para el cliente que te llamó y al que no fuiste.
La salida: al guardar
Con una visita abierta, el botón del pie de la HOJA DEL PEDIDO dice GUARDAR Y MARCAR SALIDA. Al lado aparece "Guardar, sigo acá", que guarda el pedido y te deja adentro del local: es para cuando le vas a cargar otro pedido al mismo cliente o todavía te quedás.
Y también corrigiendo un pedido
Si abrís para corregir un pedido DEL CLIENTE DONDE ESTÁS, abajo tenés los mismos dos botones y hacen lo mismo. Es el caso de siempre: le cargaste el pedido, guardaste con "sigo acá", le mostraste otra cosa, le sumás dos renglones y ahora te vas. Si el pedido que abrís es de OTRO cliente hay un solo botón, GUARDAR CAMBIOS, y tu visita no se toca.
Si no le vendiste nada
Abrí la hoja del pedido: SIN NADA CARGADO, ese mismo botón dice NO COMPRÓ, ME VOY. Te pregunta para confirmar y cierra la visita sin guardar ningún pedido. Una visita sin venta no es un error: queda registrada igual, con su duración, y es la mitad del informe — entraste, ofreciste y no vendiste.
Es UN solo botón, con tres textos
Sin visita dice GUARDAR BORRADOR. Con visita y nada cargado, NO COMPRÓ, ME VOY. Y con visita y renglones, GUARDAR Y MARCAR SALIDA. Siempre es el mismo botón del pie de la hoja, y el texto te dice qué va a pasar antes de apretarlo.
La barra de arriba
Mientras hay una visita abierta dice UNA sola cosa: en qué cliente estás y desde qué hora. Ya no tiene botón de salida — la salida está en el pie de la hoja del pedido, que es donde llega el pulgar.
Cuando el pedido va a quedar sin visita
La barra te lo dice con el nombre del cliente y "sin visita", y el botón ENTRÉ está ahí para marcar la entrada si te habías olvidado o si tocaste "es un pedido por teléfono" sin querer.
Si te equivocaste de cliente
Elegí el correcto en el buscador: mientras no hayas cargado ningún renglón y haga menos de dos minutos, el teléfono te pregunta si fue un error y deshace esa visita. Pasado ese rato, o con renglones cargados, la visita se cierra en vez de deshacerse.
El pedido queda atado a la visita
Lo que cargues con la visita abierta queda vinculado a ella, así el historial del cliente dice cuánto se le vendió en cada una. Un pedido que le cargues a OTRO cliente mientras estás adentro de un local no se cuelga de esa visita.
Si cerraste la app y te fuiste
Al volver a abrirla, si había una visita abierta te pregunta HASTA QUÉ HORA estuviste, con opciones rápidas: Sigo acá, Recién, Hace 15 min, Hace 30 min o Hace 1 hora. Con «Sigo acá» no se cierra nada. El teléfono no puede saberlo solo: con la app cerrada no mide la ubicación, así que la única forma de que esa visita quede con su duración es que se lo digas.
El atajo
Si el teléfono reconoce dónde estás, arriba aparece "¿Estás en …?". Tocando SÍ, TOMAR PEDIDO se elige ese cliente y se marca tu entrada de una sola vez.
Con una visita abierta no te pregunta por otro
Mientras estés adentro de un cliente el teléfono no te va a preguntar si estás en otro, aunque camines hasta el local de al lado: primero marcá tu salida. Apenas la marcás, vuelve a reconocer dónde estás y te ofrece el siguiente.
FUERA DEL HORARIO DE VENTAS EL TELÉFONO NO PIDE LA UBICACIÓN. El horario lo carga el comercio una sola vez, y afuera de esa franja el sensor ni se enciende: no se registra dónde estás un domingo ni a las once de la noche.

La ubicación se guarda dos veces por visita —cuando marcás la entrada y cuando marcás la salida— y nada más. No queda registrado por dónde anduviste entre un cliente y otro.

Si el teléfono no te reconoce el cliente

El atajo de "¿Estás en …?" es una comodidad y no hace falta para registrar nada: la entrada la marcás igual eligiendo el cliente. Si querés saber por qué no te reconoce, al pie de MIS PEDIDOS hay un enlace que dice "¿Por qué no registra mis visitas?": revisa una por una las cosas que tienen que estar bien y te dice cuál es la que falla — y sólo la primera, que es por donde hay que empezar.

El registro está activo
Lo prende el comercio en Configuración → Empresa. Apagado, el teléfono ni enciende el sensor.
Estamos dentro del horario
Dice cuál es la franja configurada y qué hora es ahora.
Tus clientes tienen la ubicación cargada
ES LA CAUSA MÁS COMÚN. La ubicación no se carga a mano: se aprende la primera vez que marcás tu entrada a ese cliente, parado en su puerta. Hasta que eso pase, el teléfono no lo puede reconocer solo — pero la visita se registra igual.
El teléfono tiene su copia
Y de cuándo es. Si el comercio prendió el registro hace un rato y este teléfono todavía no sincronizó, la copia tiene la configuración vieja: se arregla sincronizando desde el punto de venta.
El sensor mide
Con el botón PROBAR LA UBICACIÓN. Si no puede, dice por qué: falta el permiso, el GPS está apagado, o se entró por una dirección insegura.
Qué clientes tenés cerca
Los más cercanos con su distancia, SIN mirar el radio configurado. Es lo que contesta la pregunta: si el más cercano está a tres kilómetros, la ubicación que ese cliente tiene guardada no es la de su puerta.

Y hay dos cosas más que hacen que no te pregunte y que pasan solas: si ya tenés una visita abierta con ese cliente no te la vuelve a proponer, y si contestaste que NO se calla diez minutos con ese cliente para no preguntarte lo mismo en cada lectura.

Novedades: qué cambió mientras estabas afuera

Arriba, al lado del botón de sincronizar, hay una CAMPANA con un número. El número es cuántas novedades tenés sin leer; tocándola se abre la lista.

Sale a la calle con una copia del catálogo, y mientras tanto la oficina sigue trabajando: sube un precio, le cambia el límite de cuenta corriente a un cliente, entra mercadería. Hasta ahora el teléfono se ponía al día en silencio y vos te enterabas cuando le cobrabas mal a alguien. Esto es lo que avisa.

Cambió un precio
Con el precio VIEJO tachado, el nuevo al lado y cuánto subió o bajó en porcentaje. Es el precio de la lista que usás por omisión.
Cambió un límite de cuenta corriente
De cuál de tus clientes, con el límite de antes y el de ahora. Es el número que decide hasta cuánto le podés seguir vendiendo a cuenta.
Volvió a tener stock
Un artículo que estaba en cero y volvió a haber en TU sucursal, con cuánto hay. Lo que se queda SIN stock no se avisa acá: eso ya te lo dice el buscador en rojo cuando lo buscás.
Cuándo aparecen
Cuando el teléfono sincroniza, que es cuando el dato llega. No hay aviso al instante: si la oficina cambia un precio ahora, lo vas a ver en la próxima sincronización.
La primera vez
Un teléfono que recién baja el catálogo NO muestra ninguna novedad. No es un cambio: es la carga inicial.
Cómo se marcan leídas
Solas, al abrir la lista. No hay que tocar nada. Lo que estaba sin leer queda marcado con NUEVO mientras lo estás mirando.
Sin señal
La lista abre igual: está guardada en el teléfono. Lo que no va a tener es lo que cambió desde la última vez que hubo línea.
Cuánto se guarda
Treinta días. Un cambio de precio de hace cinco semanas ya no es una novedad, es el precio.
LAS NOVEDADES SON LAS DE TUS CLIENTES Y TU SUCURSAL, no las de todo el comercio: salen de comparar la copia que tiene ESTE teléfono, y esa copia ya viene filtrada por tus zonas y tus clientes asignados.

Qué hace falta para usarlo

El permiso
"Facturar" en el rol del vendedor. Es el mismo que la pantalla de Facturación: lo que produce el celular es una factura en borrador.
La habilitación
La da el proveedor del sistema. Sin ella la opción no aparece en el menú.
Cómo se envía
Lo elige el comercio en Configuración → Empresa → Pedidos del celular.
El punto de venta
Si la sucursal tiene más de uno, la primera vez el teléfono pregunta cuál usar y lo recuerda. Es una PROPUESTA: la factura la emite la oficina y sale con la numeración de la computadora que la emite, que se ve y se puede cambiar en la ventana de cobro de Facturación.

La pantalla se instala como una app desde el navegador del teléfono ("Agregar a la pantalla de inicio") y funciona igual.